A continuación, voy a hacer la reseña
de la serie canadiense “Empatía” Una psiquiatra nueva llega al
Hospital Psiquiátrico “Mont-Royal” y empieza a implementar
terapias más alternativas, más humanas. Dicha psiquiatra tiene que
lidiar con sus propios demonios y procesos personales tras la perdida
de su mujer y su hijo, así como una adicción al alcohol. Lxs
pacientes de dicho hospital son a su modo entrañables y cada uno
tiene su deliro, realidad con la que la nueva terapeuta tiene que
gestionar, con el cambio de medicación, la socialización de los
pacientes y la relación humana entre profesionales y usuarixs.
Contenciones mecánicas, sobremedicación, puertas blindadas,
aislamiento, el amor o las drogas son temáticas que toca la serie de
una forma muy elegante.
La protagonista, Suzanne Bien-Aimé, tiene que lidiar con las realidades del hospital, por un lado, el equipo de trabajo que no están muy por la labor de las nuevas terapias que Suzane propone, además de la dificultad de los pacientes los cuales tienen su realidad concreta a la que meter mano. No obstante, encontrará el apoyo de su amigo y compañero de trabajo Mortimer Vaillant.
Como bien dice el titulo de la serie “Empatía” es lo que destila el enfoque terapéutico de dicha psiquiatra. Suzanne descubrirá que escuchar, comprender y acompañar puede ser tan sanador como devastador. Ganadora del premio del público en la edición 2025 de Series Manía, la serie, que consta de diez episodios, se mueve entre el drama y el humor en un entorno poco habitual.
La creadora de la serie Florence Longpré defiende la importancia de abordar el concepto de la “empatía” desde la humanidad y no desde el estigma. “La serie trata de ver el alma de las personas, su humanidad, no solo la enfermedad”, señala la autora.