Introducirte en los mundos de Elena es arriesgado y emocionante, al mismo tiempo desgarrador, al mismo tiempo tierno. Elena a modo de Striptease nos va desglosando sus vivencias de forma brutal. El tono dramático de sus relatos son capaces de extrapolarnos a la vida de la autora. El sufrimiento y las vivencias que despliega a través de cuentos cortos nos hacen pensar sobre la salud emocional y sus recovecos. Experiencias sobre su niñez, su sexualidad, el mundo laboral, la Unidad de Agudos o su pareja nos sumergen en una mezcolanza de sensaciones y reflexiones sobre aquellas personas que tienen un diagnostico. El libro entra muy bien y se lee rapidito.
